50 años para nuestros Cien años de soledad

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Se cumplen 50 años de una fecha que terminó por cambiar no solo las letras hispanas sino que permitió el ingreso de Macondo, aquel pueblo que condensa la mágica realidad latinoamericana, a la literatura universal. El 30 de mayo de 1967 la editorial Suramericana apostó con 8 mil ejemplares a una novela de un autor que comenzaba  a tener cierto reconocimiento en las letras latinoamericanas, pero cuya fama palidecía frente a otros escritores del momento. Fue una jugada editorial bastante arriesgada y entre varios protagonistas de los sucesos de la publicación se recuerda que la posibilidad de fracaso en ventas de la novela era bastante alta. Se dice que uno de los primeros en guardar este sentimiento era el propio autor: Gabriel García Márquez.

 

El manuscrito de la novela había llegado a Buenos Aires, sede de la editorial,  en dos partes. La situación financiera de García Márquez, afincado por ese entonces en México, era tan difícil que su presupuesto no le alcanzaba para costear un envío completo del texto. Mercedes Barcha, la mujer de Gabo, sirvió como apoyo fundamental para el proceso de creación. Fue ella quien siempre creyó en la calidad de la novela y supo resistir junto con su marido los 18 meses de completa dedicación que requirió la escritura de la obra. El propio Gabo recordó esta tenaz muestra de entrega en sus propias palabras: “[quizás] otro libro mejor sería [contar] cómo sobrevivimos Mercedes y yo con nuestros dos hijos durante ese tiempo en que no gané ni un centavo. Ni siquiera sé cómo hizo Mercedes durante esos meses para que no faltara ni un día la comida en la casa”

Gabo, sentado frente a su máquina de escribir, comenzó con una frase que ni él mismo supo explicar de dónde apareció: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”. Estas primeras líneas fueron las que convencieron a Francisco Porrúa, director de Suramericana, que se encontraba frente a una obra de carácter magistral.

La obra parte de una reconstrucción de los recuerdos más íntimos de la infancia y juventud de García Márquez; por esta razón el escritor en un principio pretendió titular su novela simplemente como La Casa, pues el hogar de los Buendía es el punto de encuentro de todas las historias de Macondo. Pero la novela no se quedó simplemente como un reflejo de las memorias de Gabo. Por aquella época ya algunos escritores latinoamericanos eran reconocidos internacionalmente y aquel momento literario conocido como el Boom estaba en proceso de consolidación. Cien años de soledad aportó el universo en el cual el realismo mágico latinoamericano cobraba plena coherencia. Con la novela de García Márquez, Latinoamérica dejo de verse como una constelación de letras aisladas para convertirse en un territorio que podía relatarse en sus propios términos.

Así fue como a mediados de 1967, desde las prensas de la editorial Suramericana, las mariposas amarillas de Mauricio Babilonia comenzaron a dispersarse por todos los confines literarios del mundo.

José Arturo Jiménez Viña

Por | 2017-06-13T17:42:52+00:00 Junio 12th, 2017|Análisis De La Actualidad, Efemérides|Sin comentarios

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